The National Times - La junta birmana retoma sus "actividades" contra los rebeldes tras el terremoto

La junta birmana retoma sus "actividades" contra los rebeldes tras el terremoto


La junta birmana retoma sus "actividades" contra los rebeldes tras el terremoto
La junta birmana retoma sus "actividades" contra los rebeldes tras el terremoto / Foto: © AFP

La junta birmana anunció la reanudación de sus "actividades defensivas" contra los grupos rebeldes armados a pesar de la devastación causada por un terremoto que mató al menos a 2.700 personas.

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Aunque las esperanzas de encontrar personas con vida se desvanecen, los equipos de rescate anunciaron el miércoles el rescate del empleado de un hotel que pasó cinco días sepultado entre los escombros en Naipyidó, la capital.

Aturdido y cubierto de polvo pero consciente, el joven de 26 años fue elevado por un agujero abierto entre las ruinas y evacuado en una camilla a mitad de la noche, según un video publicado por el departamento de bomberos.

Más allá del coste en vidas humanas, que se teme todavía mucho peor, el sismo de magnitud 7,7 y de poca profundidad del viernes causó amplia destrucción en este empobrecido país, ya castigado por cuatro años de guerra civil.

Tres importantes grupos armados de minorías étnicas anunciaron el martes una pausa de un mes en las hostilidades para facilitar el despliegue de la necesaria ayuda humanitaria.

Previamente, las Fuerzas de Defensa Popular, un grupo creado por disidentes tras el golpe militar de 2021, habían anunciado también un alto al fuego parcial tras el sismo.

Sin embargo, el jefe de la junta militar, Min Aung Hlaing, replicó que iban a continuar las "actividades defensivas" contra "los terroristas".

"Si algunos grupos armados étnicos no toman parte actualmente en combates (...), se organizan y se entrenan para llevar a cabo ataques", aseguró en un comunicado a última hora del martes.

Algunas organizaciones humanitarias denunciaron que la respuesta al terremoto queda debilitada por los continuos combates entre el ejército y los distintos grupos rebeldes del país.

También emergieron reportes de bombardeos de las fuerzas armadas contra posiciones rebeldes después del sismo.

"No puedes pedir ayuda con una mano y bombardear con la otra", denunció Joe Freeman, especialista sobre Birmania en Amnistía Internacional.

Julie Bishop, enviada especial de la ONU en Birmania, pidió a todas las partes "centrar sus esfuerzos en la protección de civiles, entre ellos los trabajadores humanitarios, y el suministro de asistencia".

- Instalaciones médicas saturadas -

Antes del terremoto, la ONU calculaba que 3,5 de birmanos, de una población de 50 millones, vivían desplazados por el conflicto interno, muchos de ellos en riesgo de hambruna.

El sismo dejó al menos 2.719 muertos, además de 4.500 heridos y 441 desaparecidos, según el último balance de la junta el martes por la noche.

Sin embargo, las averías en las líneas de telecomunicación y en la infraestructura dificultan la recogida de información, con lo que se teme un saldo mucho más elevado.

En Sagaing, la ciudad más cercana al sismo, los equipos de rescate aseguraron que una de cada tres casas quedó destruida, afirmó la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A escasos kilómetros, en Mandalay, la segunda ciudad birmana con 1,7 millones de habitantes, la sacudida hundió numerosas viviendas, templos, hoteles y grandes complejos de apartamentos.

Las instalaciones médicas, con capacidad limitada y dañadas por el temblor, están "saturadas por un gran número de pacientes" y los suministros de comida, agua y medicina se están agotando, advirtió la OMS.

La sacudida fue tan fuerte que se sintió en Bangkok, la capital de Tailandia a mil kilómetros del epicentro, donde un rascacielos de 30 plantas en construcción se derrumbó en pocos segundos.

Los operarios siguen trabajando entre los escombros de la torre, en la que han muerto 22 personas y más de 70 se temen sepultadas.

bur-pfc-ah-vgu/pt/dbh/zm

D.S.Robertson--TNT