
Corea del Sur salva tesoros budistas de los incendios forestales que amenazan sus templos

Los trabajadores del milenario Templo Gounsa envuelven delicadamente una estatua gigante de Buda con una manta ignífuga. Horas después, gran parte del templo arde en uno de los incendios forestales más mortales que ha azotado a Corea del Sur y amenaza su patrimonio.
En todo el sureste del país, monjes y funcionarios se apresuran a reubicar objetos históricos invaluables y a proteger los sitios clasificados por la UNESCO de unos incendios que ya destruido miles de hectáreas de bosque y causado 24 muertes.
En la muy turística aldea de Hahoe, protegida por la UNESCO, los bomberos y los empleados del patrimonio cultural rocían agua y productos protectores contra el fuego sobre los edificios de techo de paja.
"Es muy desgarrador y doloroso ver que se pierden templos que tienen más de mil años", dice a AFP Deung-woon, un monje de 65 años.
Cuando uno de sus compañeros, Joung-ou, de 68 años, supo que el Templo Gounsa había sido destruido por la llamas se sintió "tan devastado que no podía volver en sí".
"Fue un sentimiento extremadamente doloroso y me pregunté por qué puede ocurrir algo así", asegura.
Los reporteros de AFP que regresaron al templo tras el incendio encontraron el lado norte del edificio convertido en escombros carbonizados.
El gigantesco Buda dorado que presidía el centro del edificio sobrevivió gracias a la manta ignífuga.
Una pesada campana que colgaba de una vieja estructura de madera yacía rota sobre los escombros. "Haremos todo lo posible para restaurar el templo," promete el monje Joung-ou.
- "Intrínsicamente vulnerable" -
Gran parte del patrimonio cultural de la zona es "intrínsecamente vulnerable a los incendios", explica Lee Sang-hyun, profesor de estudios del patrimonio cultural en la Universidad Nacional de Gyeongkuk.
La UNESCO define la distribución y ubicación de Hahoe, "entre montañas boscosas y con vista a un río y campos agrícolas abiertos", como "reflejo de la distintiva cultura aristocrática confuciana de la primera parte de la dinastía Joseon (1392-1910)".
Pero precisamente esta ubicación hace al lugar más vulnerable, explica el experto. "Es difícil aplicar medidas de protección contra un incendio forestal", subraya.
"Los incendios forestales representan una amenaza significativa para la preservación de estos tesoros culturales. El uso predominante de madera en estas estructuras las hace aún más vulnerables a los fuegos", agrega.
El cercano Byeongsan Seowon también está incluido en la lista de patrimonio de la UNESCO.
Salvar ambos lugares es una prioridad para las autoridades surcoreanas, dijo a AFP un funcionario del Servicio de Patrimonio.
"Es imposible predecir la situación actual debido al viento y los cambios en otras condiciones, pero actualmente no hay daños en la aldea de Hahoe", afirmó.
"Si Hahoe fuera destruida por el fuego, su valor como patrimonio mundial podría verse significativamente comprometido", explica Byun Ji-hyun, especialista de programas de la UNESCO.
Además de decenas de bomberos, el Servicio de Patrimonio coreano ha desplegado a 750 personas para trasladar o proteger urgentemente los tesoros antiguos en caso de no poder moverlos.
Hasta ahora, al menos 15 lugares u objetos considerados importante patrimonio nacional han resultado dañados y dos designados como "tesoros nacionales" fueron completamente destruidos.
Cientos de artículos fueron trasladados a lugares seguros, incluidos libros y otros elementos del Templo Bongjeongsa de Andong.
La agencia ha "realizado inspecciones sobre el terreno para evaluar si los sitios de patrimonio nacional están en riesgo", dijo en un comunicado.
"Está en marcha la reubicación urgente de bienes culturales custodiados por templos y otras instituciones", afirmó, agregando que están "movilizando a todo el personal disponible de la Administración de Patrimonio Cultural y sus agencias afiliadas".
F.Harris--TNT